martes, 7 de agosto de 2007

El grito

Es eso, exactamente. Como si estuviera cabalgando en todas direcciones. Hacia todos lados a la vez. Sin horizonte, foco o líneas de referencia. Sin Norte. Mi visión se dispersa, mi piel se estira, se dilata, se derrite. Pierdo consistencia. Mis manos sueltan las riendas, y mi cabeza cree seguir marcando el rumbo. Sin meta concreta, como esperando que la brisa traiga la respuesta. Piloto automático no ve nubes densas. Las atraviesa. El globo se esconde, se pierde de vista. Se pone a salvo, oculto por las nubes frías, opacando sus colores. No se reconoce. Se busca a sí mismo, pero busca afuera, donde ya sabe que no está. Precisamente eso: en todas direcciones. Voy desparramando mi luz de a poco, en lugar de detenerme y brillar.

domingo, 15 de julio de 2007

Tesoros inútiles

-Pá, mirá, ¡mirá lo que compré! ¡Mirá qué chiquito!- gritaba Martín, con el rostro entusiasmado, y las manos envolviendo su tesoro.
-¿Y eso? ¿Para qué sirve?
Al ver que su padre no podía comprenderlo, se alejó desalentado.
-Para nada, papá. Las cosas inútiles son las únicas que valen la pena.

martes, 10 de julio de 2007

Parafraseando

Ando regalando, señor pasajero... algo que nunca está de más en el hogar, para compartir con la tía, el abuelo, para regalar a los sobrinos... frases sueltas, señor pasajero, frases robadas, escuchadas al azar o a la fuerza, señora, frases "serias", frases estúpidas, molestas o inquisidoras. Sólo por hoy, señor pasajero, usted puede revisar sin ningún compromiso, usted lleva marca, lleva calidad, lleva frases que andan dando vueltas, frases que no se detienen. Esto es un regalo, señor pasajero, es un ofertón. Frases para todos los gustos. Que las lea quien guste, que las piense quien quiera, y quien no, ¡que me las devuelva que las vendo en otro vagón!


En stock:

"Uno no dispone de ninguna idea en la que pueda confiar."

"Lo que nos parece normal no es más que aquello a lo que estamos acostumbrados."

"Bajá los pies, ¿querés? Que las sillas se hicieron para sentarse."

"Lo único que existe es el eterno presente."

"Sed vuestra propia lámpara, sed vuestro propio refugio. No busquéis refugio en otro lugar." (Buda)


Y una que me gusta mucho... "¡Qué ganas de hippearla!" (besos, amiga!!)

sábado, 16 de junio de 2007

IMAGEN ROBADA

"Quince hacheros corpulentos, musculosos, barba de tres días, tirados en el asfalto de una ruta poco transitada. El sol del mediodía se descarga sobre sus lomos traspirados y marcados. Los quince hacheros, tirados en el asfalto, alrededor de una radio portátil, a la escucha de un radio teatro. Fuman cigarrillos negros y siguen con atención los amoríos complicados que la radio les lanza. Finaliza el radio teatro.

-Bueno -arranca uno de ellos -Ahora sí vamos a tener que ir a algún lado."

(Extraída de "El Interior", escrita tal y como la recuerdo. Con permiso, don Caparrós…)

miércoles, 13 de junio de 2007

viernes, 18 de mayo de 2007

Despertador

-Tres grados un décimo en la ciudad de Buenos Aires- me despierta la radio, como si nada, como si todo fuera a seguir igual, como si anoche no te hubiera perdido. -Paro de subtes, trenes colapsados.- Como si fuera lo mismo con vos o sin vos. -Llévese el paraguas, posibles tormentas por la tarde- Doy vueltas, no soy capaz de levantarme. Con vos o con tu ausencia.
Suena el despertador, así, como si nada.

TESIS


Un día voy a escribir esta tésis de investigación empírica. Aún no tengo el título, pero estoy trabajando en el índice. Veamos...

ÍNDICE

- INTRODUCCIÓN - Andá poniendo la pava, que da para largo.

- Capítulo 1: Teorías.

1.1. El príncipe azul y la producción en masa de zapatitos de cristal.
1.2. Teoría de la media naranja.
1.3. Refutación de la teoría: protesta de las medias peras, los medios palmitos y los racimos de uva.
1.4. Amigos del sexo opuesto (material base para otra tesis)
1.5. El sexo: lo que significa para uno y para el otro. Teorías encontradas.

- Capítulo 2: La ayuda de Freud.

2.1. La indiferencia y el autoengaño. "A mí tampoco me importa!"
2.2. El rechazo. Comienzo de la terapia.
2.3. Reconocimiento de los propios miedos. No era casual la pérdida de peso.
2.4. Superación de la histeria (la propia y la ajena)
2.5. El NO. Cómo decirlo y posibles reacciones.

- Capítulo 3: Etapas.

3.1. Juego de niños: mi novio del jardín.
3.2. El poder de la imaginación y los enanitos verdes en la ventana.
3.3. Recuerdo mi segundo beso. Negación del primero.
3.4. Tus dos noches y tu partida.
3.5. La misma piedra por enésima vez. De por qué no sirve reincidir.
3.6. Breve idilio de verano (aunque en septiembre)
3.7. Un cigarrillo y un ferné o ¿por qué complicar lo que es tan fácil?

- Capítulo 4: Dificultades más comunes.

4.1. Ese amor imposible es imposible. POR MUCHO QUE INSISTAS.
4.2. ¿En qué idioma hablamos? Confusión gramatical y la Real Académia.
4.3. El temblor de tus ojos y todos esos tics odiosos.
4.4. El hombre invisible y los ratones comelenguas. (Justo estaba por llamarte...)
4.5. Lo que nos separa. Cómo deshacerse de esa yegua.

- Capítulo 5: Positivismo.

5.1. El aguante de los amigos. Noches de broncas y tristezas. La ayuda del chocolate.
5.2. El encuentro. Cuando los astros se ponen las pilas y todo funciona.

- Conclusiones: Cuestión de piel. Resúmen geográfico del asunto.


Acepto colaboraciones y sugerencias!

viernes, 4 de mayo de 2007

Punto de vista

Cosas que pueden verse como una grave falta, o como una suerte inmensa.

-Leí "El Principito", ¿podés creer que nunca antes lo había leído?

- ¡Qué envidia! ¡Qué bueno leerlo por primera vez!

Fragmento de ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY

"XXII

BUENOS DÍAS -dijo el principito.

-Buenos días -dijo el guardaagujas.

-¿Qué haces aquí? -dijo el principito.

-Clasifico a los viajeros por paquetes de mil -dijo el guardaagujas-. Despacho los trenes que los llevan, tanto hacia la derecha como hacia la izquierda.

Y un rápido iluminado, rugiendo como un trueno, hizo temblar la cabina de las agujas.

-Llevan mucha prisa -dijo el principito-. ¿Qué buscan?

-Hasta el hombre de la locomotora lo ignora -dijo el guardaagujas.

Y un segundo rápido iluminado rugió, en sentido inverso.

-¿Vuelven ya? -preguntó el principito.

-No son los mismos -dijo el guardaagujas-. Es un cambio.

-¿No estaban contentos donde estaban?

-Nadie está nunca contento donde está -dijo el guardaagujas.

Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado.

-¿Persiguen a los primeros viajeros? -preguntó el principito.

-No persiguen absolutamente nada -dijo el guardaagujas-. Ahí adentro duermen o bostezan. Sólo los niños aplastan sus narices contra los vidrios.

-Sólo los niños saben lo que buscan -dijo el principito-. Pierden tiempo por una muñeca de trapo y la muñeca se transforma en algo muy importante, y si se les quita la muñeca, lloran...

-Tienen suerte -dijo el guardaagujas."

lunes, 23 de abril de 2007

La noche secuestro

Como el guerrero muerto lleno de honor, que ni murió ni fue guerrero, así te amé yo esa noche de luna. Vos estabas tan solo. Venías años viajando, buscando. Ya no tenías adónde volver. Ya no había te estaré esperando. Ya no había tu casa. Nunca lo dijiste, pero yo te vi. Una ternura impune invadió mi interior, y fui toda espuma. Yo también estaba sola. Venía años buscando, quieta en esta ciudad. Ambos jugamos el juego.

Nos habíamos visto muchas lunas atrás. Una noche con música, cuando estuve con él. Y podrías haber sido vos, tu boca, tu abrazo. Pero esa noche fui yo, y fue él. ¿Pensaste alguna vez que podrías haber sido vos, en su lugar? A veces las posibilidades que no fueron me atacan, me abruman.

Tuvimos otra chance. Vos allá arriba, yo tan lejos. Y jugamos nuestros roles. Oí tu voz, oí tu acento, tu invitación. Oí algo más. Tu sonido me encantó. Entonces comezó el juego, y entre las luces de esta ciudad anónima, encontramos miradas, abrazamos sueños. Degustamos vinos preparados por duendes. Bailamos la noche desoyendo el ruido afuera. Bailamos, reimos y susurramos sueños, sabiendo imposibles. Pero no importó, porque igual jugamos. La noche se expandió. Se derritieron sus luces. Yo con vos, vos en mí. Como queriendo burlar las distancias, ignorar los destinos. Jugamos a amarnos dos desconocidos -como el guerrero muerto- esa noche, en la que no hubo luna, y tampoco te amé.